OPINIÓN: Uber, Roma y la traición: un paralelismo incómodo

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Taxis en Sevilla Más imágenes en Depositphotos España.

En la historia, los imperios no siempre caen por la fuerza de sus enemigos, sino por las grietas internas que ellos mismos generan. El antiguo Imperio romano lo sabía bien. En su expansión por la península ibérica, no solo utilizó legiones y estrategia militar, sino también una herramienta mucho más sutil: La traición.

Viriato, líder lusitano, se convirtió en símbolo de resistencia frente al poder romano. Durante años, desafió al imperio con inteligencia y conocimiento del terreno. Incapaces de derrotarlo en combate directo, los romanos recurrieron a un método más efectivo: sobornar a sus hombres de confianza. La historia recoge el desenlace con una frase tan fría como reveladora: “Roma no paga traidores”. Tras asesinar a Viriato, los traidores no recibieron la recompensa prometida.

Siglos después, salvando las distancias, ciertos ecos de esta lógica parecen resonar en conflictos contemporáneos. En Sevilla, como en otras ciudades españolas, el sector del taxi ha vivido tensiones profundas con la irrupción de plataformas como Uber. La narrativa, en ocasiones, ha adoptado tintes casi épicos: taxistas que han sido descritos por algunas "plumas compradas" como los bárbaros, se han visto obligados a ser los defensores de un modelo tradicional frente a un nuevo “imperio” tecnológico. El ciudadano vs la cuenta de resultado, el pequeño autónomo vs la Silicon Valley.

En este contexto, algunos "compañeros taxistas" han optado por cambiar de bando, abandonando el taxi convencional para integrarse en plataformas digitales. Para unos, son los adaptadores al cambio; pero la inmensa mayoría ven claramente a Audax, Ditalco y Minuro de nuestra era, traidores al gremio. La comparación con los hombres de Viriato surge casi de forma inevitable en las paradas y las conversaciones del sector.

Pero aquí es donde el paralelismo se vuelve más incómodo. En la lógica empresarial contemporánea, la lealtad no siempre se recompensa de la forma en que se espera. Las grandes plataformas, regidas por algoritmos y condiciones oscuras y cambiantes, difícilmente ofrecen garantías a largo plazo. Y aunque nadie pronuncie literalmente aquella sentencia romana, todos resumimos la situación con una frase que circula en voz baja: “Uber no pagará traidores”.

Quizá la lección más duradera de Viriato no esté en su muerte allá en el año 139 a. C., sino en lo que la provocó. Los imperios cambian de forma, pero las dinámicas de poder, lealtad y traición siguen siendo, en esencia, sorprendentemente parecidas.

David Capelo Sánchez
Presidente de Unión Sevillana del Taxi