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22/03/2024 - Javier Izquierdo

El taxi observa peligros en el decreto que regulará los coches autónomos


La Asociación Nacional del Taxi (Antaxi) ha presentado algunas observaciones en el marco del Comité Nacional de Transportes por Carretera al Proyecto de Real Decreto (PRD) que busca regular el despliegue de los vehículos autónomos o totalmente automatizados en nuestro país.

 

El principal objetivo que buscan desde el taxi es evitar entrar en situaciones de inseguridad jurídica con la llegada de estos vehículos y plantean un ejemplo muy claro: si un usuario contrata los servicios de un coche autónomo que no es suyo para desplazarse y el que conduce, al ser automatizado, no es ese usuario, se está incurriendo en una clara actividad de transporte discrecional de pasajeros similar al taxi. Esto quiere decir, y así defienden desde el sector, que esa actividad queda sujeta a lo establecido en la Ley Orgánica de los Transportes Terrestres (LOTT), y no cabe confundirse con modalidades como la movilidad compartida (carsharing) o colaborativa (carpooling).

La organización de taxistas, que junto con otra asociación ha sido la única en presentar observaciones a este proyecto, ha querido reivindicar la necesidad de evitar situaciones de inseguridad jurídica como las que vivieron con la aparición reciente de otras modalidades de transportes, sobre todo en el ámbito urbano. Y por eso han presentado estas observaciones en al PRD que servirá para definir qué se entiende por vehículos totalmente automatizados, desarrollar las condiciones de circulación de los mismos y las obligaciones que deberán adoptar para garantizar la seguridad vial.

 

Autorización previa

 

La inseguridad jurídica en relación con la conducción autónoma, insisten desde Antaxi, puede incrementarse en servicios de movilidad compartida (carsharing), en los que se pone a disposición de los usuarios vehículos para su alquiler sin el conductor, o de movilidad colaborativa, en los que varias personas comparten el mismo viaje en un vehículo de turismo (carpooling).

 

En el caso del carsharing, si el que conduce ya no es el usuario, sino que se hace por una forma totalmente automatizada, se está generando una actividad exactamente igual al transporte público discrecional de viajeros tipo taxi o VTC, siendo el prestador del servicio el titular del vehículo automatizado. Por eso, se exigiría una autorización previa para la prestación de ese tipo de servicio o de lo contrario se incluiría en un fraude de ley. Recuerdan que en estos casos se trataría de un servicio de transporte público y discrecional y que, por lo tanto, debe estar sujeto al régimen previsto en el artículo 42 de la LOTT, quedando al margen de esas modalidades de movilidad compartida o colaborativa.

 

Por estos y otros motivos, el taxi pide que se aclare en este proyecto que la regulación del alcance de la funcionalidad, seguridad y resto de elementos relacionados con el uso de los vehículos automatizados se acogen a lo establecido en las leyes de transporte. Además, solicitan que se reconozcan las competencias del Ministerio de Transportes para desarrollar las condiciones de acceso y el ejercicio de las actividades de transporte por carretera./TAMBIÉN ES NOTICIA

 










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