Los ayuntamientos tendrán la última palabra ante la previsible avalancha de miles de VTC
Más de 10.000 solicitudes de autorizaciones VTC podrían estar pendientes de resolución en Baleares, mientras se espera el nuevo reglamento que desarrolle la Ley 1/2024 para ordenar el futuro del sector de la movilidad en las islas. El texto, todavía en tramitación, va a llegar en un contexto de fuerte tensión entre el taxi y las grandes plataformas, con un parque actual de 2.541 licencias de taxi y 774 VTC, según datos del Ministerio de Transportes.
Tal y como explica en un detallado artículo La Voz de Ibiza, desde el propio gobierno autonómico reconocen que esta avalancha de solicitudes es “totalmente desproporcionada y medioambientalmente insostenible”. El Govern balear ha reiterado este diagnóstico en las últimas semanas, mientras el sector del taxi sigue a la espera de que el reglamento fije criterios claros sobre cuántas autorizaciones pueden concederse en cada isla y quién tendrá la competencia decisiva.
Una parte muy significativa de estas peticiones procede de grandes grupos empresariales. Los taxistas estiman que alrededor de 6.500 solicitudes se concentran en Ibiza y unas 3.500 en Mallorca, promovidas por operadores que ya gestionan miles de autorizaciones en otras comunidades. Por ahora, la moratoria establecida por la Ley 1/2024 y prorrogada posteriormente mantiene congelada la concesión de nuevas licencias de taxi y VTC hasta precisamente la aprobación del citado reglamento.
El último borrador del reglamento introduce un cambio clave: los ayuntamientos se convierten en el primer filtro del sistema. Cada VTC necesitará una autorización urbana del municipio donde esté domiciliado el vehículo antes de poder optar a la autorización interurbana del Consell insular. De este modo, los consistorios decidirán si crean licencias urbanas de VTC, cuántas conceden y bajo qué condiciones, además de adaptar sus ordenanzas al nuevo marco en el plazo máximo de un año.
El reglamento también prevé fijar un techo máximo de autorizaciones por isla, que deberá establecer inicialmente la Conselleria de Movilidad atendiendo a criterios como la presión humana, el peso del turismo, la congestión viaria o el impacto ambiental. Una vez definidos esos cupos, los consells insulares serán los encargados de otorgar las autorizaciones interurbanas, siempre dentro de los límites fijados y solo si existe licencia urbana previa.
Otro de los puntos más sensibles es la ventana transitoria de un mes que permitirá a los titulares de VTC cambiar el domicilio de su licencia entre islas, lo que ha generado inquietud en territorios como Ibiza. El Govern insiste en que no se autorizarán más VTC de las que el territorio pueda absorber, pero el desenlace dependerá en gran medida de ayuntamientos y consells, que tendrán la responsabilidad de decidir cuántas VTC —y cuántos taxis— podrán operar en las calles en los próximos años./TAMBIÉN ES NOTICIA

