La baliza V16 no espía a los conductores: la AEPD aclara cómo funciona
La baliza V16 conectada, obligatoria desde el 1 de enero de 2026 para señalizar averías o situaciones de emergencia en carretera, sustituyendo definitivamente a los triángulos de preseñalización. Ante las dudas y mensajes que comenzaron a circular en foros y redes sociales sobre una posible pérdida de privacidad, la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) publicó el pasado mes de noviembre una aclaración para informar a la ciudadanía.
En esa nota, la AEPD explicaba que la baliza V16 incorpora una luz visible y un sistema de comunicación que, al activarse, envía un aviso automático a los sistemas de tráfico con la ubicación del vehículo detenido y un identificador técnico del dispositivo. Dicho identificador no está vinculado a una persona, matrícula ni vehículo, ni existe ningún registro que permita asociarlo con la identidad de quien utiliza la baliza.
La Agencia también aclaró que no es necesario facilitar datos personales para adquirir una baliza V16, por lo que la Dirección General de Tráfico (DGT) no conoce quién compra o utiliza cada dispositivo.
Asimismo, subrayó que la baliza no transmite datos mientras permanece apagada y que, en caso de activarse por una emergencia, la información enviada no permite identificar al conductor ni reconstruir sus desplazamientos. La comunicación se limita estrictamente al tiempo en que la baliza está encendida y se interrumpe al apagarse, sin generar historiales ni seguimiento continuo.
La normativa establece además que estos dispositivos están destinados exclusivamente a la señalización del vehículo accidentado y al envío puntual de su ubicación, prohibiendo expresamente la incorporación de funcionalidades adicionales.
La obligatoriedad del uso de la baliza V16 conectada está recogida en el Real Decreto 159/2021, que regula los servicios de auxilio en las vías públicas, y en su modificación posterior mediante el Real Decreto 1030/2022.
Con esta aclaración, la AEPD quiso atajar los bulos sobre un supuesto control o vigilancia de los conductores y recordar que el objetivo de la V16 es mejorar la seguridad vial y reducir el riesgo de atropellos, especialmente en carreteras y vías de alta velocidad.

