Las VTC se colocan junto a las paradas de taxi y el sector denuncia que es una provocación

Imagen de una VTC
Imagen de una VTC

El conflicto de movilidad en A Coruña ha alcanzado un nuevo punto de ebullición debido a la creciente presencia de vehículos de alquiler con conductor (VTC) en espacios reservados exclusivamente para el servicio público de taxi. Profesionales del sector han reportado que unidades de plataformas como Bolt y Uber están estacionando de forma sistemática en las inmediaciones de paradas estratégicas, especialmente en zonas de alta demanda. Esta práctica, que se ha vuelto común en puntos críticos de la ciudad, es interpretada por los taxistas no solo como una infracción flagrante de la normativa de transporte, sino como un desafío directo a su actividad profesional.

Según recoge la información publicada por La Opinión de A Coruña, la tensión es especialmente visible en las paradas de Matogrande y en las proximidades de Palexco, áreas que concentran un gran flujo de usuarios durante las horas de ocio nocturno. José Carlos Sambad, vicepresidente segundo de la asociación Unión Galega de Taxi (Ugataxi), ha calificado esta situación al citado medio como una "provocación constante". Desde el sector denuncian que estos vehículos operan con total libertad en zonas de parada, aprovechándose de la visibilidad y del trabajo previo de los taxistas para captar clientes de manera irregular.

Pasividad de la administración

La indignación de los profesionales se dirige también hacia las autoridades locales por lo que consideran una "inacción" deliberada. El sector lamenta que, a pesar de la visibilidad de estas infracciones, tanto el Ayuntamiento como la Policía Local mantienen una postura pasiva, permitiendo que los vehículos de transporte con conductor actúen sin temor a sanciones. "La gente se está cansando", advierte Sambad, señalando que la impunidad con la que se mueven estas plataformas podría derivar en un conflicto de mayores dimensiones si no se establecen controles rigurosos de forma inmediata.

A nivel institucional, el panorama no es mucho más alentador para el colectivo del taxi. Aunque el Concello ha anunciado la redacción de una ordenanza para regular la convivencia entre ambos servicios, las recientes declaraciones de la alcaldesa, Inés Rey, han generado desconfianza. La regidora ha cuestionado si las 517 licencias actuales de taxi son suficientes para cubrir la demanda y ha dejado la puerta abierta a que las VTC operen en franjas nocturnas para reducir las colas, una postura que el sector interpreta como un paso previo a la desregularización encubierta del servicio.

Actualmente, y a falta de una normativa municipal que establezca un marco restrictivo claro, las VTC en Galicia solo cuentan con autorización de la Xunta para realizar trayectos interurbanos. Esto significa que cualquier captación o servicio realizado íntegramente dentro del término municipal de A Coruña carece de respaldo legal. Sin embargo, la falta de una ordenanza específica de transporte urbano en la ciudad herculina sigue dejando un vacío que las plataformas digitales están aprovechando para ganar terreno en las paradas que, por ley, pertenecen exclusivamente al taxi./TAMBIÉN ES NOTICIA