“Al malo hay que ponérselo difícil”: cómo puede la tecnología reforzar la seguridad del taxi
La seguridad se ha convertido en una preocupación cada vez más presente para los taxistas. Agresiones, robos, amenazas o situaciones de tensión con pasajeros hacen que las herramientas destinadas a prevenir y registrar estos incidentes cobren cada vez más importancia. Entre ellas, las cámaras de videovigilancia han dejado de ser una tecnología exclusivamente vinculada a la protección del vehículo para convertirse también en un elemento de protección para el propio conductor.
Nicolás Martínez, experto en sistemas de seguridad y Director General de TechAuto, analiza en esta entrevista con La Gaceta del Taxi qué puede aportar realmente una cámara dentro de un taxi, hasta qué punto tiene un efecto disuasorio, qué utilidad pueden tener las grabaciones ante un incidente y qué debe tener en cuenta un profesional antes de instalar uno de estos sistemas.
Pero la tecnología no se limita a la videovigilancia. Cámaras conectadas al GPS, sistemas antirrobo, geolocalización o una futura conexión con centrales de respuesta pueden cambiar la forma en la que se detectan y gestionan las situaciones de riesgo. “La seguridad no es un lujo, es una obligación”, sostiene Martínez.
Gaceta del Taxi.- ¿Qué necesidades de seguridad son diferentes en un taxi respecto a las de un vehículo particular?
Nicolás Martínez.- La seguridad es, en algunos aspectos, igual para todos: un siniestro es un siniestro y un golpe es un golpe. Lo que cambia es la grabación interior del vehículo, porque un particular no necesita autograbarse, pero, en cambio, un taxista o un servicio público que lleva pasajeros es un tema de protección al propio conductor. En algunos casos, incluso protección al propio pasajero. Entonces, en ese sentido, yo lo separo en dos.
Hablo de funcionalidades externas de cara a los siniestros y funcionalidades internas de cara a la seguridad del propio conductor. Y, en ese sentido, para taxis, VTCs, autobuses, servicios públicos en general, este tipo de funcionalidades son más específicas.
G.T.- ¿Puede una cámara realmente evitar una agresión o su principal utilidad llega después, cuando ya se ha producido?
N.M.- Qué buena pregunta, ¿no? Yo siempre digo que el mal no descansa, los malos saben más que los buenos siempre, van por delante. A ver, hay varios estudios que afirman que cuando instalas una cámara, el 30 o 50% de las posibles agresiones se reducen, es decir, que es un efecto disuasorio. Pues un 50% menos de probabilidades no significa un 100%, con lo cual, efectivamente, la cámara es disuasoria, pero no es definitiva. Y, vuelvo a repetir, el mal no descansa, si te la quieren liar, te la van a liar, por lo que al malo hay que ponérselo difícil.
G.T.- Si un taxista graba una agresión o un incidente dentro del vehículo, ¿qué utilidad puede tener esa grabación y puede convertirse en una prueba?
N.M.- De momento, no hay una jurisprudencia exacta que diga que lo que tú has grabado es estrictamente utilizable en un tipo de juicio. Pero sí es cierto que cada vez se están demostrando que tanto las aseguradoras como la Guardia Civil están empezando a tomar como prueba válida las grabaciones que hay en las cámaras.
Lo que ocurre es que es importante que las cámaras tengan la calidad apropiada para que, si tú grabas la imagen de alguien, la imagen no esté defectuosa. O si tú, por ejemplo, estás en conducción y hay un accidente con otro vehículo, si la cámara no es de buena resolución, la matrícula no la vas a poder detectar. Entonces, ¿se están usando cada vez más las grabaciones? Sí, sin ningún tipo de duda, porque al final la seguridad se ha convertido en algo fundamental en el día a día.
G.T.- Hay muchos taxistas que tienen dudas sobre la protección de datos cuando instalan una cámara interior. ¿Qué deben tener en cuenta?
N.M.- Hay mito y realidad, las dos cosas, voy a explicarlo bien. ¿Tú puedes grabar con tu móvil por la calle? ¿Dónde está, en tu opinión, la limitación del uso de grabación de tu móvil? Te respondo yo: en lo que haces con las cámaras. En primer lugar, si tú estás en tu plaza de garaje, aparcado, esa es tu zona privada, puedes hacer lo que quieras. Cuando sales a la vía pública, el uso de las cámaras tiene que estar restringido por el uso que haces de esa grabación a nivel publicación. Si hablamos de ley de protección de datos, todos los taxistas deben estar regulados a través de la ley de protección de datos.
Y eso es un trámite que una gestoría por 75 o 170 euros al mes, más o menos, en función de la comunidad, lo tiene solucionado. Esa es la parte administrativa. Y luego, la parte operativa es que, si yo, como usuario de taxi, entro en tu taxi, yo quiero saber que me estás grabando. Entonces, ¿qué tienes que poner? Una pegatina.
Y luego, otra cosa muy importante. Yo puedo acceder a mi derecho de que no me grabes. Yo soy tu pasajero, no quiero que me grabes, muy bien. Las cámaras lo que permiten es que el taxi, el taxista, dándole un botón, deje de grabar. Con lo cual, no hay ningún problema con el tema de la ley de protección de datos.
G.T.- Más allá de la cámara, ¿qué otros sistemas pueden ayudar a proteger al taxista y al vehículo?
N.M.- Vamos a separar una el vehículo, el conductor y el propietario. En el caso del vehículo, lo tenemos todo, desde sistemas para que no arranque el coche hasta alarmas convencionales que lo que evitan es que un vehículo sufra cualquier tipo de vandalismo. En cuanto a los sistemas antirrobo, hay que entender que los vehículos actualmente se roban por software, y nosotros contamos con sistemas digitales que evitan que se pueda arrancar el vehículo y, por tanto, evitar que se roben los vehículos.
A nivel propietario, además de evitar que me roben el vehículo, quiero saber dónde está y qué recorrido ha hecho, dónde ha parado y también cómo ha conducido mi propio empleado. Entonces, todos los sistemas de GPS, ya no sólo de geolocalización, sino que estén conectados a la propia información del vehículo, te dan más información sobre el uso de la flota. Aquí, por supuesto, hay que informar al conductor. No se trata de espiar a los empleados, sino de evitar a los malos empleados.
En cuanto a los conductores, obviamente las cámaras interiores prácticamente es lo que más les va a ayudar, en dos líneas. Uno, protegerles de lo que pase con los pasajeros, principalmente. Pero también con sistemas que, por ejemplo gracias a la IA, detectan cuando tienes un parpadeo por encima del normal, avisándote de fatiga con un pitido para que el taxista no se quede dormido, por ejemplo. Es algo que se va a terminar imponiendo en los servicios públicos, igual que el control de alcoholismo para evitar el arranque del vehículo.
Sistemas más tecnológicos para vehículos más tecnológicos
G.T.- Además de la inteligencia artificial, ¿qué otros avances tecnológicos están marcando la evolución de los sistemas de seguridad para vehículos?
N.M.- Como decía, gracias a la inteligencia artificial, puedes los sistemas de ayuda a la conducción, la geolocalización y un montón de elementos más. Pero el avance tecnológico nos ha permitido hacer que las cámaras sean más pequeñas, que los cables, los componentes de instalación sean mejores, que el consumo de batería sea mucho más eficiente. Bueno, como cualquier producto tecnológico, evoluciona, y actualmente el nivel de calidad que hay de cámaras es extraordinario.
G.T.- ¿Cómo han evolucionado los métodos de robo de vehículos y qué tecnologías se están utilizando actualmente para impedir que puedan arrancarse y ser sustraídos?
N.M.- ¿Tú sabrías decirme cuántos robos hay en España al día? Pues eso es un dato que mucha gente desconoce. Hay 100 robos diarios de vehículos en España, esto hace más de 35.000 robos al año. Entonces, claro, ¿qué pasa? Que los medios de comunicación no hablan tanto de los robos, de las agresiones, porque no es un tema que venda, pero vosotros sabéis que hay, que los índices de robo, de agresiones crecen, y la seguridad, obviamente, ha llegado a ser algo fundamental. Pues, mira, básicamente, con nuestro sistema nadie te puede arrancar el coche y si no te lo pueden arrancar, no se lo pueden llevar.
G.T.- En un mercado en el que hay cámaras de precios muy diferentes, ¿qué debería valorar un taxista antes de elegir un sistema de seguridad?
N.M.- Hay una frase que decía mi abuelo, “cuando la limosna es grande, el santo desconfía”. ¿Qué significa? Que cuando algo tiene muchas funcionalidades y, encima, es barato, algo debe fallar. Entonces, lo normal cuando queremos comprar un producto es el miedo a probar un sistema nuevo, no sé si gastar mi dinero, no sé si la cámara la necesito… Bueno, venga, me voy a comprar algo sencillito, me voy a una tienda online y me compro algo por 50 euros a ver qué tal. ¿Vale?
Genial, has dado un primer paso. ¿Realmente crees que eso te va a dar la seguridad que tú necesitas? A lo mejor, si tú te sientes cómodo, bien, pero esas cámaras suelen tener componentes regulares que, cuando hace mucho calor, como ahora, se estropean. Además, su resolución no es muy buena, no tienen IA. Y, al final, te das cuenta de que lo barato, como hemos dicho siempre, sale caro.
Y, al final, ¿qué es lo que queremos nosotros, como TechAuto? Pues clientes que valoren la calidad, clientes que valoren un servicio técnico de primer nivel, y, sobre todo, que valoren también una cosa que, muchas veces, los clientes de todo tipo, no solo los taxistas, se quieren saltar, que es la mano de obra. Hay profesionales que instalan estos sistemas bien, que los ocultan bien, que los pegan bien, que ponen los cables de forma adecuada. Y creo que eso es algo que hay que pagar. Y, además, digo lo siguiente, ¿cuánto cuesta la cámara una vez instalada? Nada. Entonces, invierte ahora y asegúrate, durante muchos años, una buena calidad de producto.
G.T.- Si dentro de cinco años la mayoría de los taxis llevaran cámaras, GPS y sistemas conectados, ¿cómo cambiaría la respuesta ante una agresión o un robo?
N.M.- Bueno, en principio, la evolución del mundo de las cámaras es que se integren cada vez más con el mundo del GPS. ¿Esto qué significa? Que si yo, por ejemplo, ahora mismo hay un robo en mi casa y yo no le doy la palabra clave a la central operativa viene alguien a ver si están entrando en mi casa. Pues esto debería pasar lo mismo en el taxi. Si está pasando algo que se graba en la cámara o si el taxista hace un gesto de que le estén robando lo que fuera, automáticamente deberían mandarse algún elemento de policía o similares.
Esa sería una de las evoluciones que yo veo razonable. El propio gestor de la flota de taxis, puede actuar en esa respuesta inmediata, esa respuesta temprana. Y la segunda variable, yo creo que las cámaras deberían cada vez más formar parte del seguro. Es decir, yo aseguro el taxi, pero te lo aseguro con una cámara y además te puedo dar un seguro relacionado con lo que esté pasando en función de si grabas o no grabas. Yo creo que por ahí va, pero sobre todo, básicamente, a nivel tecnológico, la integración de GPS con las cámaras y la respuesta temprana a los incidentes.