El Ayuntamiento toma la iniciativa para regular las VTC ante la falta de acción autonómica
El Ayuntamiento de Santiago de Compostela abrirá una consulta pública para recoger las opiniones de la ciudadanía y de los sectores implicados con el objetivo de definir cómo deben operar los vehículos de transporte con conductor (VTC) en los trayectos urbanos de la ciudad. El gobierno municipal impulsa este proceso después de que la Xunta de Galicia no haya atendido la petición de establecer un marco regulador común para toda la comunidad.
La iniciativa responde a una demanda trasladada por la Federación Galega de Municipios e Provincias (Fegamp), que ha reclamado a la administración autonómica una normativa que ordene la actividad de los VTC en los desplazamientos urbanos. Varias ciudades gallegas, entre ellas A Coruña y Vigo, comparten esta postura, al considerar que una regulación autonómica evitaría que cada municipio establezca criterios diferentes.
Ante la falta de avances, el Concello compostelano ha decidido avanzar en una regulación propia. El proceso de consulta servirá para determinar el encaje de estos servicios en el transporte urbano y aclarar el funcionamiento de plataformas como Cabify dentro del término municipal. El objetivo es adaptar la normativa local a la realidad actual del mercado del transporte.
La propuesta municipal parte de la premisa de que el taxi debe seguir siendo el servicio principal en los desplazamientos urbanos. No obstante, el Ayuntamiento contempla la posibilidad de que los VTC realicen determinados servicios puntuales en la ciudad, como traslados de autoridades, desplazamientos vinculados a congresos o eventos y otros trayectos específicos que no entren en competencia directa con el taxi.
Desde el área de Movilidad, dirigida por el concejal Xan Duro, se señala que actualmente Santiago carece de una ordenanza específica sobre esta actividad. Esta situación ha generado dudas jurídicas y ha retrasado la tramitación de sanciones, a lo que se suman cambios recientes en los sistemas administrativos municipales que también han ralentizado algunos procedimientos.
La presencia de VTC en la ciudad ha aumentado desde finales de 2024, coincidiendo con la puesta en marcha de reservas inmediatas por parte de Cabify. Desde entonces, la Policía Local y la administración autonómica han detectado 152 infracciones por la realización de trayectos urbanos sin autorización. Mientras tanto, otras ciudades gallegas como Vigo y A Coruña ya han aplicado sanciones o medidas para limitar la actividad de vehículos que incumplen la normativa vigente./TAMBIÉN ES NOTICIA

