La Justicia otorga una pensión vitalicia a un taxista declarado no apto para conducir

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El Tribunal Superior de Justicia del País Vasco (TSJPV) ha reconocido la incapacidad permanente total para su profesión habitual a un taxista guipuzcoano que había perdido la aptitud para renovar el permiso de conducir. La resolución judicial le concede una pensión de 843,63 euros mensuales tras considerar que su situación clínica le impide continuar ejerciendo como conductor profesional.

Según ha informado El Diario Vasco, la sentencia, dictada el 3 de febrero de 2026, estima el recurso interpuesto por el trabajador y revoca el fallo previo del Juzgado de lo Social nº 4 de Donostia-San Sebastián, que en primera instancia había rechazado su solicitud de prestación.

El demandante solicitó que se le reconociera la invalidez permanente total para su actividad habitual como taxista por las lesiones psíquicas derivadas de un trastorno bipolar. Aunque el juzgado consideró inicialmente que esta patología no afectaba de forma suficiente a sus capacidades superiores ni impedía el desempeño laboral, el alto tribunal ha realizado una valoración global del cuadro clínico y de su incidencia directa en la profesión concreta.

La Sala ha subrayado que la incapacidad permanente total debe analizarse en relación con la profesión habitual y no de forma abstracta. En este caso, el tribunal ha tenido en cuenta que el trabajador, que ya tenía reconocido un 33% de discapacidad y antecedentes de consumo de tóxicos, ha perdido además la aptitud para renovar el permiso de conducción, requisito esencial para el ejercicio de la actividad en el sector del taxi.

La sentencia concluye que la conducción continuada y el trato directo con clientes resultan incompatibles con una patología susceptible de evolucionar en función de factores estresantes. Por ello, el TSJPV estima el recurso, revoca la resolución administrativa y reconoce la incapacidad permanente total con una base reguladora de 843,63 euros mensuales, con efectos desde el 18 de agosto de 2024, fecha en la que se extinguieron los efectos económicos de la incapacidad temporal./TAMBIÉN ES NOTICIA