“No podemos dejar el debate del taxi y las VTC solo en manos de taxistas o multinacionales”

Fernando del Molino, presidente de la Confederación de Taxistas Autónomos de la Comunitat Valenciana
Fernando del Molino, presidente de la Confederación de Taxistas Autónomos de la Comunitat Valenciana

El presidente de la Confederación de Taxistas Autónomos de la Comunitat Valenciana, Fernando del Molino, ha defendido el modelo de taxi regulado frente al de las VTC en un artículo de opinión publicado en Levante‑El Mercantil Valenciano, donde asegura que el debate sobre el transporte urbano “está en la calle” y no debería quedar únicamente en manos del sector del taxi ni de las multinacionales que operan las plataformas de vehículos con conductor.

En su texto, Del Molino sostiene que el transporte es un servicio esencial para la sociedad y recuerda que la normativa europea excluye el transporte urbano de la plena libertad de establecimiento. Según afirma, informes técnicos de la Conselleria de Infraestructuras y Territorio apuntan a que el modelo que mejor protege a los ciudadanos es un transporte urbano regulado, con conductores profesionales y tarifas controladas por la Administración, características que identifica con el servicio tradicional de taxi. Esto choca con la intención del conseller de conceder, a dedo, autorizaciones urbanas de VTC que pueden prestar servicio en cualquier ayuntamiento. 

El dirigente del sector critica que algunos responsables políticos mezclen argumentos técnicos con otros “económicos o subjetivos” a la hora de tomar decisiones sobre el futuro del transporte urbano. A su juicio, cuestiones como la seguridad vial o las normas de circulación se deciden en organismos públicos y no en función de los intereses de los actores del mercado, por lo que defiende que el debate sobre la movilidad también debe guiarse por criterios técnicos.

En el artículo, Del Molino insiste en que las decisiones sobre movilidad deben tener en cuenta factores como la seguridad de los pasajeros, la gestión del tráfico, la contaminación o el uso del espacio público urbano. También plantea interrogantes sobre la capacitación de los conductores, las horas de conducción, los seguros de los pasajeros o el estado técnico de los vehículos que prestan servicio.

El presidente de la confederación denuncia además lo que considera un proceso de especulación con autorizaciones VTC desde 2012. Según explica, algunas empresas habrían solicitado miles de licencias por 36 euros para posteriormente venderlas por decenas de miles, en operaciones que, asegura, han llegado a superar los 100.000 euros por autorización.

Finalmente, Del Molino advierte de que el futuro de la movilidad urbana en la Comunitat Valenciana está en juego y reclama que las decisiones públicas no respondan al poder económico de las grandes multinacionales. En su opinión, permitir que las VTC realicen servicios urbanos sin intervención municipal sería incompatible con una gestión sostenible del transporte, por lo que afirma que el sector del taxi seguirá defendiendo su modelo frente a lo que describe como un “poderoso Goliath”./TAMBIÉN ES NOTICIA