Futura ley del taxi: “Es el último cartucho que tiene el sector para sobrevivir”
Tras varios meses alejado del foco mediático y de la primera línea de la actividad pública del sector, el portavoz de Élite Taxi Barcelona, Alberto “Tito” Álvarez, ha reaparecido para despejar dudas sobre su continuidad al frente de la organización y su implicación en la tramitación de la nueva Ley de Transporte de Viajeros en Vehículos de menos de nueve plazas en Catalunya. Desde Isla Margarita (Venezuela), ha anunciado que el próximo 4 de marzo regresará a Barcelona con el objetivo de “zanjar” definitivamente la norma, a la que considera clave para el futuro del sector.
La ley —conocida en el ámbito del taxi como la “ley del taxi” e incluso como la “ley Tito”— pretende acotar la actividad de las VTC y regular el funcionamiento de las plataformas de intermediación. Para Álvarez, su aprobación y posterior ejecución marcarán un antes y un después: “Es el último cartucho que tiene el amarillo y negro para sobrevivir y tener una vida digna los próximos 15 años”, afirmó en un mensaje dirigido a todo el sector, tanto a quienes respaldan la iniciativa como a quienes mantienen posiciones críticas.
Regreso en marzo y continuidad al frente
El portavoz explicó que su ausencia pública ha estado motivada por razones personales y de salud mental. “Anuncié que por temas de salud mental necesitaba un espacio y que no podía seguir el ritmo de vida que estaba llevando porque estaba acabando con mi salud”, señaló. No obstante, subrayó que en ningún momento ha dejado de trabajar en la tramitación de la norma.
“Llevo tiempo intentando regresar a Barcelona”, indicó, confirmando que será el 4 de marzo cuando “ponga los dos pies” en la ciudad para retomar presencialmente la actividad. Hasta entonces, aseguró que ha mantenido reuniones telemáticas con parlamentarios y que se están preparando las enmiendas al texto. “La máquina de los despachos no ha parado de trabajar”, sostuvo.
Álvarez quiso cortar de raíz las especulaciones sobre una posible retirada definitiva. “No me voy a fugar. Mi vida va a sufrir unos cambios y es una decisión personal, pero no voy a abandonar el taxi de Barcelona”, afirmó. También descartó que en el corto plazo vaya a establecerse fuera de Catalunya: “En menos de un año es imposible que tome la decisión de vivir aquí (Venezuela) y dejar Barcelona”.
“No me voy a ir sin acabar el trabajo”
El portavoz recordó que el colectivo acumula “13 años de lucha” y dejó claro que no piensa apartarse sin culminar el proceso legislativo. “No me voy a ir sin acabar el trabajo, zanjar esta ley, que salga como tiene que salir y que se ejecute. Una vez hecho esto, ya tomaré la decisión que deba tomar”, aseguró. “No voy a tirar por la borda todo el esfuerzo de estos años”.
En este sentido, anunció que a su regreso se convocará una asamblea para actualizar la información sobre el estado de la tramitación y la hoja de ruta prevista. “Tenemos unos objetivos muy claros y vamos a ir a muerte para que eso sea así”, afirmó, insistiendo en que la prioridad absoluta es cerrar el texto legal y garantizar su aplicación efectiva.
Álvarez no descartó nuevas movilizaciones si fuera necesario. “Si hay que hacer movilizaciones o presionar y paralizar todo, lo haremos”, advirtió, subrayando que la presión se ejercerá “a todos los niveles” y especialmente sobre las plataformas.
Llamamiento a la unidad y advertencia interna
El portavoz ha lanzado un mensaje directo al conjunto del sector. “Reflexionemos todos: es el último cartucho que tenemos. La última oportunidad que tenemos”, insistió. A su juicio, la base para resolver los problemas estructurales del taxi en Barcelona pasa por la aprobación de esta ley y por la concienciación colectiva de que el momento es decisivo.
También reconoció el desgaste acumulado en la organización. “Estoy cansado de tanta presión. La junta de Élite Taxi lleva mucha carga. Todos tenemos derecho a estar tranquilos”, expresó, invitando a la reflexión en un momento que considera determinante.
Álvarez denunció que, a su juicio, existe un interés en debilitar a la organización. “Están deseando que Élite Taxi muera. Pero Élite no soy yo. Es un sentimiento”, afirmó, defendiendo la trayectoria del colectivo y asegurando que su historia “no la va a borrar nadie”.
Asimismo, lanzó una advertencia a los taxistas que incurren en malas prácticas. Según explicó, mientras el sector se muestra unido cuando se trata de confrontar a las plataformas, surgen resistencias cuando se plantean medidas de ordenación interna. “Cuando vamos contra las plataformas, todos a favor, pero cuando queremos arreglar el sector desde dentro, todo el mundo en contra”, lamentó.
En este punto, defendió la necesidad de actuar contra quienes incumplen la normativa y de apostar por medidas que refuercen el valor de la licencia. “Tenemos que ir a por los taxistas que incumplen. Los únicos que van de cara en eso somos nosotros”, afirmó, convencido de que las propuestas que su organización ha puesto sobre la mesa constituyen “la única solución” para garantizar la sostenibilidad del sector.
Con el 4 de marzo marcado en el calendario, Álvarez sitúa la recta final de la tramitación legislativa como un punto de inflexión. “Nos vamos a dejar el alma para que sea así”, concluyó, apelando a la responsabilidad colectiva ante lo que considera la última oportunidad para asegurar el futuro del taxi en Catalunya./TAMBIÉN ES NOTICIA
