157.500 euros en multas por transporte ilegal
La lucha contra el intrusismo en el transporte de viajeros continúa en Ibiza. La Policía Local de Sant Antoni de Portmany ha intensificado los controles realizados junto al Servicio de Inspección de Transportes del Consell d’Eivissa dentro del Plan de Intrusismo, con especial atención a los vehículos que realizan servicios de transporte de pasajeros sin autorización.
Los dispositivos desarrollados durante 2025 se saldaron con 23 conductores denunciados por posibles infracciones relacionadas con el transporte ilegal de viajeros. De estos expedientes, nueve ya han sido resueltos por el Ayuntamiento y acumulan 157.500 euros en sanciones.
Ocho de las resoluciones han supuesto multas de 15.000 euros cada una, mientras que una de ellas alcanza los 37.500 euros al tratarse de un conductor reincidente. Las infracciones están consideradas muy graves de acuerdo con el artículo 94.1 de la Ley 4/2014, de 20 de junio, de Transportes Terrestres y Movilidad Sostenible de las Illes Balears.
Más controles durante la temporada turística
La actividad inspectora no se ha limitado a 2025. Hasta agosto de este año, la Policía Local de Sant Antoni ha contabilizado 15 actuaciones relacionadas con taxis ilegales, 11 de ellas concentradas únicamente durante el mes de agosto, coincidiendo con el periodo de mayor presión turística en la isla.
Estos controles forman parte de una estrategia más amplia del Consell d’Eivissa contra el intrusismo, en la que participan los diferentes ayuntamientos de la isla, las policías locales y los servicios de inspección de Transportes.
La ofensiva contra los llamados taxis pirata se ha intensificado especialmente en los últimos años. En 2025, el Plan de Choque contra el Intrusismo registró 370 actuaciones de la Guardia Civil, 171 del Servicio de Transporte del Consell y 42 dispositivos conjuntos con policías locales, mientras que la administración insular aseguró que la presencia de vehículos sospechosos de realizar transporte ilegal se había reducido un 95% en el aeropuerto de Ibiza.
Precisamente el aeropuerto ha sido durante años uno de los principales focos de captación de pasajeros por parte de los piratas. La estrategia de vigilancia se ha reforzado con presencia de inspectores y colaboración con Aena y las fuerzas de seguridad. En 2026, además, el Consell ha incorporado un Sello de Transporte Verificado, que permite al usuario comprobar mediante un código QR que el servicio cuenta con autorización y conocer, entre otros datos, la última inspección realizada.
De los piratas a los servicios irregulares de taxi
La vigilancia no se centra exclusivamente en conductores particulares que realizan transporte clandestino. Los dispositivos desarrollados en la isla también han detectado irregularidades relacionadas con vehículos autorizados.
En agosto, por ejemplo, la Policía Local de Ibiza denunció a un taxi procedente de Palma que estaba prestando servicio en la ciudad sin la autorización necesaria. La actuación se realizó conjuntamente con el servicio de Inspección de Transportes del Consell y podía conllevar una sanción de entre 1.001 y 6.000 euros.
Ese mismo mes, otro dispositivo permitió interceptar un vehículo en el que viajaban seis pasajeros pese a que tenía capacidad para cinco plazas. Según la información publicada entonces, el conductor habría ofrecido trasladarlos hasta Sant Antoni a cambio de 60 euros.
Los controles se han extendido también a las zonas de ocio y a los horarios nocturnos, precisamente uno de los momentos de mayor demanda de transporte durante la temporada. En 2024, por ejemplo, cinco inspectores del Consell y policías locales de Eivissa y Santa Eulària realizaron un operativo conjunto de madrugada alrededor de una zona de ocio para detectar taxis ilegales y controlar la actividad de los VTC. En aquella intervención se tramitaron sanciones por más de 22.000 euros.
Una presión que se mantiene en 2026
El endurecimiento de los controles parece estar teniendo efecto sobre uno de los problemas históricos del transporte en Ibiza. En mayo, el Consell comunicó la retirada de otro vehículo presuntamente utilizado para realizar transporte ilegal de viajeros y recordó que estas infracciones pueden acarrear multas de hasta 15.000 euros, además de los costes derivados de la retirada y depósito del vehículo.
La evolución también está siendo percibida por el sector del taxi. La Federación Insular del Taxi de Ibiza (FITIE) ha señalado recientemente que la actividad ha aumentado un 10% respecto a la temporada anterior y que se ha producido una reducción del intrusismo en determinados puntos de la isla, especialmente en el aeropuerto.
Desde la Policía Local de Sant Antoni aseguran que mantendrán esta línea de actuación en coordinación con el Consell d’Eivissa, administración que coordina el Plan de Intrusismo con los distintos ayuntamientos de la isla, con el objetivo de perseguir el transporte ilegal y proteger tanto a los usuarios como a los profesionales que prestan el servicio dentro de la legalidad.