“Los ayuntamientos son los que deben defender al taxi”
Durante los últimos meses hemos sido testigos de un nuevo paso en la penetración de las plataformas de movilidad que operan con vehículos de transporte con conductor (VTC) en nuestro país. Si comenzaron su expansión en las grandes ciudades, donde la demanda de viajeros es muy elevada, poco a poco han ido avanzando hacia ciudades de menor tamaño y capitales de provincia en las que encuentran un nicho de mercado eminentemente urbano.
La historia se repite. Las plataformas anuncian su llegada alegando una supuesta demanda insatisfecha por la falta de taxis. Frente a ello, el sector del taxi defiende su posición en el mercado y denuncia que estas plataformas no pueden prestar servicios urbanos con autorizaciones VTC, que únicamente habilitan para la realización de servicios interurbanos. En algunos lugares, el colectivo ha llevado a cabo movilizaciones y la premisa siempre es la misma: la administración local debe velar, junto con los cuerpos de seguridad, por el cumplimiento de la normativa de transporte y evitar la competencia ilegal sobre el trabajo de los taxistas.
Casos como este se han repetido en los últimos meses y así lo abordábamos en nuestro número de diciembre del pasado año. Ahora, en enero, hemos querido conocer de primera mano cómo vive el sector del taxi de una ciudad mediana el desembarco de las plataformas VTC. Por este motivo, La Gaceta del Taxi ha contactado con Miguel Ángel Ortega, presidente de la Asociación Local de Taxis de Toledo y de Radio Taxi Toledo, y que desde hace tres meses también preside la Federación Regional del Taxi de Castilla-La Mancha.
En esta entrevista, Ortega, que lleva 14 años representando a los taxistas toledanos, detalla cómo han sido las reacciones del colectivo ante la llegada de la plataforma de movilidad Bolt y qué espera el sector del taxi de la administración, que en cuestión de días o semanas debe presentar un nuevo Reglamento que otorgará más posibilidades a los taxistas de la región.
Gaceta del Taxi. – ¿Cómo vivieron la llegada de esta plataforma, que ha generado noticias en medios y ha tenido tanta repercusión?
Miguel Ángel Ortega. – Entraron como en todos lados: con mentiras. Llegaron a asegurar que les había contactado el Ayuntamiento, que la población lo demandaba por la escasez de taxis. Empezaron con muchos descuentos, como los diez primeros viajes al 33 %, pero eso ya ha cambiado. Han implantado la tarifa dinámica y hay sitios en los que cobran el triple que el taxi. La gente ya está viendo que no es lo que prometían.
"Entraron como en todos lados: con mentiras"
G.T. – ¿Con cuántos coches han llegado a Toledo?
M.A.O. – Es difícil dar una cifra exacta porque sus conductores van y vienen. Un día pueden estar 30 y otro 50. Vienen de todos los alrededores: Seseña, Aranjuez, Cuenca… de todos lados. Cuando ven que la policía flojea —porque hay que decir que empezaron fuerte, pero ahora tenemos la sensación de que miran para otro lado—, vienen. La Policía no entiende que ellos no son un taxi, que deben tener un servicio precontratado y que no pueden estar en la calle captando clientes. Tampoco pueden meterse en las paradas de taxi cuando están vacías para recoger gente, y eso lo están haciendo. Estamos desasistidos.
G.T. – La principal queja del sector es que están haciendo servicios urbanos, ¿verdad?
M.A.O. – Exactamente. Lo que menos hacen son servicios interurbanos, que es para lo que está concebida su autorización. Realizan servicios urbanos, que son el servicio propio del taxi. Están prestando servicios con una tarjeta que no les corresponde. Hemos mantenido contacto con el Ayuntamiento y con la Junta de Castilla-La Mancha. El Ayuntamiento sanciona, pero luego es la Junta la que tiene que cursar los expedientes, y al final, entre unos y otros, todo queda en nada.
G.T. – Antes de la llegada de esta plataforma, ¿había habido problemas? ¿Saben si puede desembarcar alguna más?
M.A.O. – No había ningún tipo de conflicto previo. Había cuatro o cinco autorizaciones VTC en Toledo, pero sus conductores hacían sus servicios; ni se les veía por la calle ni nada. No nos hacían ningún daño. El problema con las plataformas es que no tienen trabajo y tienen que tirar del trabajo del taxista.
G.T. – ¿Les ha planteado la administración algún tipo de reforma normativa para poder controlar esta situación?
M.A.O. – Todos sabemos que hay que acogerse a la ley nacional, porque en cuanto un Ayuntamiento quiere restringir en número, la Justicia tumba cualquier intento. Regularlos además podría ser contraproducente, sería habilitar a realizar servicios urbanos a unos cuantos para que puedan trabajar lo que quieran. No hay ningún Ayuntamiento, que sepamos, que pueda regular el número de VTC. Habría que señalarlas con algún tipo de identificativo para diferenciar las que pueden hacer servicios urbanos y las que no. Además, vemos que la Policía tiene otras misiones y no hay efectivos suficientes para esta labor, así que miran para otro lado. La regulación no nos vendría bien ni sería viable, porque no habría nadie que pudiera hacerla cumplir, y además tenemos el recelo de que la Justicia pudiera tumbarla por discriminar entre autorizaciones.
G.T. – Uno de los argumentos esgrimidos para justificar la llegada de Bolt fue una supuesta falta de taxis. ¿Es cierto?
M.A.O. – Los taxis faltan puntualmente cuando hay un evento grande, un concierto o algo extraordinario en Puy du Fou. También puede ocurrir a la hora de cierre de las discotecas los fines de semana, cuando los usuarios deben esperar, pero no mucho: diez minutos. Como en cualquier servicio. No es un problema endémico. Somos 86 licencias, más 4 adaptadas que va a conceder el Ayuntamiento: en total, 90 taxis. El Reglamento estipula una licencia por cada 1.500 habitantes. Toledo tiene 89.000 habitantes, así que cumplimos de sobra, con un taxi por cada 1.000 habitantes. Además, el Ayuntamiento nunca nos ha planteado este problema. Fue una excusa utilizada por la plataforma para venir.
El taxi espera un nuevo Reglamento en cuestión de días
G.T. – ¿Existe algún tipo de regulación horaria para los taxistas en Toledo?
M.A.O. – No. Nunca nos hemos planteado ni días libres ni regulación horaria. Podemos trabajar 24 horas. De hecho, hay muchos taxis con doble turno, con un titular y un conductor. Incluso hay algunos con tres conductores, y hay coches que están operativos las 24 horas sin ningún problema.
G.T. – A nivel regional, ¿cómo valora la situación del sector? ¿Es muy distinta la labor de representación en Toledo y en Castilla-La Mancha?
M.A.O. – A nivel regional hemos trabajado en un Reglamento autonómico. Hemos cambiado un artículo que nos tenía atados de pies y manos y esperamos que el Reglamento salga este mes de enero. Se ha modificado algo muy importante que ya intenté trasladar a las Cortes de Castilla-La Mancha hace cuatro años y entonces no me lo admitieron. Ahora sí. Con el nuevo Reglamento, cualquier taxi de Castilla-La Mancha podrá recoger en cualquier punto de la región siempre que el destino sea su lugar de procedencia. Eso es fundamental para poder dar servicio a zonas rurales con pocos taxis y evitar situaciones en las que te quedabas atado. En cuanto entre en vigor, será positivo para todos. Por ejemplo, en Toledo tenemos un salón de bodas situado a cuatro kilómetros, en el término municipal del pueblo de al lado, que solo tiene dos taxis. En una boda de 200 personas, tú podías llevarlos desde Toledo, pero luego no podías volver a recogerlos. Lo mismo ocurría en las fiestas de los pueblos, donde no podías trabajar pese a haber demanda. Con esta medida se evitan muchos kilómetros en vacío. Estamos esperando a primeros de enero; el consejero de Transportes nos aseguró que estaría listo a principios de mes. Los taxistas de las cinco provincias hemos colaborado en la tramitación. Queríamos haber implantado ciertas limitaciones a las VTC, sobre todo a los taxistas que también tienen VTC, pero no nos lo han admitido.
G.T. – Para concluir, ¿le gustaría trasladar algún mensaje al resto de taxistas de otras poblaciones que están viviendo también este problema?
M.A.O. – Lo que realmente me gustaría saber, en términos generales, es qué piensan hacer los alcaldes de los municipios que estamos sufriendo este problema. A qué quieren que nos dediquemos. Cuando ves mermados tus ingresos, es de justicia que alguien te defienda. La licencia es municipal, es una concesión municipal, y son los Ayuntamientos los que tienen que defender a los taxistas.