Taxistas denuncian que pierden hasta 80 horas al año en atascos: un lastre directo para su rentabilidad

Atasco. Imagen: Depositphotos
Atasco. Imagen: Depositphotos

La congestión del tráfico en Las Palmas de Gran Canaria se ha convertido en un factor determinante en la pérdida de rentabilidad del sector del taxi. Los profesionales denuncian que el aumento de los atascos reduce de forma drástica el número de servicios que pueden realizar por jornada, lo que impacta directamente en sus ingresos. La situación ha alcanzado un punto crítico, con conductores que aseguran que el tiempo que ahora emplean en una carrera podría permitirles realizar hasta dos o tres en condiciones de tráfico fluido.

Cada taxista pierde entre 60 y 80 horas atrapado en atascos

En declaraciones ofrecidas a COPE.es, el presidente de la Cooperativa de Taxis de San Cristóbal, Orlando Angulo, ha puesto cifras a este problema al advertir de que cada conductor pierde entre 60 y 80 horas al año atrapado en retenciones. Este tiempo improductivo se traduce en un sobrecoste estimado de unos 600 euros anuales, agravado además por la subida continuada del combustible y otros gastos operativos.

El impacto de los atascos no solo afecta al tiempo, sino también al modelo económico del taxi. Aunque los trayectos se alargan y el cliente paga más, el profesional ve reducida su productividad diaria. Menos servicios en más horas implica una caída directa de la rentabilidad, lo que complica la sostenibilidad de la actividad, especialmente para quienes dependen exclusivamente de la explotación diaria del vehículo.

Entre las causas de esta congestión, el sector apunta a las obras de la MetroGuagua y al elevado número de vehículos en circulación, con una densidad que supera los 800 por cada 1.000 habitantes. A ello se suma la rigidez del sistema tarifario, que impide ajustar los precios con rapidez ante el incremento de costes. Los procesos administrativos para revisar tarifas pueden prolongarse durante meses, lo que deja al taxi en una posición de desventaja frente a un contexto económico cambiante.

Ante este escenario, el sector ha trasladado varias propuestas a la Mesa del Taxi municipal, como la creación de aparcamientos disuasorios o el refuerzo del control en los carriles bus-taxi mediante sistemas de cámaras. Medidas que buscan mejorar la fluidez del tráfico y recuperar parte de la eficiencia perdida. Sin embargo, los profesionales advierten de que, si no se adoptan soluciones a corto plazo, la rentabilidad seguirá deteriorándose, comprometiendo tanto la viabilidad del servicio como su disponibilidad en determinadas franjas horarias./TAMBIÉN ES NOTICIA