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El taxi rechaza la supresión de la exención del cinturón: “Nuestras necesidades han sido ignoradas”

Cinturón de seguridad. Imagen: Depositphotos

La Asociación Nacional del Taxi (ANTAXI) ha solicitado al Ministerio del Interior que mantenga la exención del uso del cinturón de seguridad para los conductores de taxi, después de que el Gobierno haya aprobado su supresión a través de una modificación del Reglamento General de Circulación. La organización reclama la creación de una mesa de trabajo con las administraciones implicadas y representantes del sector para analizar la continuidad de esta medida o buscar alternativas que garanticen la seguridad de los profesionales.

Según ANTAXI, la eliminación de esta exención se ha llevado a cabo sin atender la oposición reiterada del sector. La asociación sostiene que, desde que tuvo conocimiento del proceso de modificación normativa, trasladó su rechazo al Ministerio del Interior y solicitó información sobre los datos que justificaban la retirada de una medida que, según defiende, fue aprobada en su día para proteger a los taxistas durante el ejercicio de su actividad.

El presidente de ANTAXI, Julio Sanz, ha criticado la falta de interlocución con el colectivo y asegura que los argumentos presentados por la organización no han sido tenidos en cuenta. En este sentido, la asociación considera “inaceptable” la exclusión del sector en una regulación que afecta directamente a sus condiciones de trabajo y no descarta recurrir la modificación por la vía administrativa o judicial.

Desde la organización insisten en que la exención del cinturón en trayectos urbanos permitía a los taxistas tener una mayor capacidad de reacción ante situaciones de riesgo, como agresiones o robos, una problemática que, recuerdan, sigue afectando cada año a numerosos profesionales en toda España. ANTAXI sostiene que esta flexibilidad era un elemento de autoprotección especialmente relevante en servicios nocturnos o en zonas consideradas de mayor conflictividad.

Además, la asociación subraya que la no obligatoriedad del cinturón también facilitaba determinadas tareas propias del servicio, como la carga de equipaje o la asistencia a personas con movilidad reducida, al permitir una mayor agilidad de movimientos dentro y fuera del vehículo. A juicio de la entidad, la nueva obligación puede repercutir tanto en la operativa diaria como en la percepción de seguridad del conductor.

ANTAXI enmarca esta decisión en un contexto en el que, según denuncia, el sector ha ido perdiendo herramientas de protección, como la imposibilidad de instalar mamparas de seguridad por cuestiones de homologación. Por ello, la asociación reclama que se habiliten ayudas para la implantación de cámaras y otros sistemas de seguridad en los vehículos, al considerar que la protección del taxista debe abordarse de forma integral y adaptada a la realidad del servicio./TAMBIÉN ES NOTICIA