Piratas chinos captan viajeros asiáticos en Barajas mientras crece la presión contra los “tironeros”
El transporte ilegal vuelve a tensionar al sector del taxi en Madrid: la proliferación de ciudadanos chinos que recogen viajeros asiáticos en el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas, especialmente en la T-1, aprovechando la barrera idiomática y la llegada de vuelos procedentes de Asia. Según denuncian profesionales del gremio, estas personas —en muchos casos mujeres— se mezclan con los conductores autorizados en la zona de llegadas y ofrecen transporte en vehículos particulares, conduciendo después a los pasajeros hasta aparcamientos donde esperan furgonetas para realizar el traslado.
Tal y como recoge un reportaje publicado por el diario ABC, esta práctica se suma a la actividad tradicional de los llamados “tironeros”, taxistas asalariados que captan clientes fuera de las zonas habilitadas en el aeropuerto y en las estaciones de Atocha y Chamartín. No obstante, los propios profesionales diferencian entre ambos perfiles: mientras el tironero dispone de licencia pero actúa al margen de la normativa, el pirata —como en el caso de estos conductores chinos— opera sin ningún tipo de autorización.
En el caso de los vuelos asiáticos, el método resulta más discreto. Los captadores se dirigen en su propio idioma a los recién aterrizados que parecen desorientados y les ofrecen “ayuda” para el traslado. Según las denuncias recogidas entre taxistas, muchas veces son mujeres quienes realizan el primer contacto y acompañan a los clientes hasta el parking, donde se formaliza el servicio fuera de cualquier control. Para evitar problemas en caso de inspección, los pasajeros ya habrían sido advertidos de que deben afirmar que son familiares del conductor.
El citado reportaje de ABC también detalla que estas prácticas no son nuevas: hace dos décadas ya operaban decenas de vehículos similares en el entorno de Barajas, ofreciendo traslados y excursiones a destinos turísticos a precios abusivos. A ello se añade ahora el uso de aplicaciones móviles chinas —como Huan Bao Che y 168— a través de las cuales se conciertan servicios sin filtros administrativos, reforzando la opacidad del sistema.
Paralelamente, los “tironeros” continúan actuando en puntos estratégicos como la puerta 12 de la T-4, donde, según relatan taxistas afectados, se organizan por turnos para captar viajeros en horas punta, incluso coordinándose con conductores de VTC. Esta operativa reduce de forma drástica la rotación en la bolsa oficial, obligando a los profesionales que cumplen la normativa a esperar hasta dos horas para realizar un servicio mientras otros pueden encadenar varios traslados en poco tiempo.
Desde la Federación Profesional del Taxi de Madrid (FPTM) señalan que el Ayuntamiento y la Policía Municipal mantienen operativos de control, y recuerdan que la modificación de la ordenanza introdujo la licencia por puntos para titulares. Sin embargo, parte del sector insiste en que la falta de sanciones directas a conductores asalariados facilita que algunos reincidan, mientras el problema del transporte ilegal —tanto el ejercido por piratas chinos como por tironeros— sigue generando un grave perjuicio económico y reputacional para el taxi reglado./TAMBIÉN ES NOTICIA

