Acuerdo con el taxi para aumentar la presencia policial e intensificar los controles contra el intrusismo
La situación del servicio de taxi en el Aeropuerto Josep Tarradellas Barcelona-El Prat fue objeto de una reunión de trabajo de carácter urgente celebrad ayer y convocada por los Mossos d'Esquadra. En el encuentro participaron representantes de Élite Taxi, AENA —a través de sus divisiones Comercial y de Servicios Aeroportuarios—, la Unidad de Trànsit de los Mossos d'Esquadra y el ARSA PGME (Àrea Regional de Seguretat Aeroportuària), con el objetivo de abordar de forma prioritaria la problemática existente en la infraestructura.
Entre las principales medidas acordadas figura el refuerzo inmediato de la presencia policial y de los controles visibles en el aeropuerto mediante el despliegue de más efectivos de Trànsit Metro Sud, apoyados por agentes procedentes de otras zonas. Asimismo, se intensificará la vigilancia en el hall de llegadas para combatir la actividad de los captadores ilegales y reforzar la seguridad de los usuarios.
El acuerdo también contempla un incremento de los efectivos del ARSA PGME. A partir del 4 de agosto se incorporarán 24 nuevos agentes, con lo que el dispositivo destinado al aeropuerto superará los 200 efectivos. Además, se reforzará el control sobre las VTC mediante la actualización del sistema de verificación de matrículas para impedir el acceso de vehículos procedentes de fuera de Cataluña o con autorizaciones urbanas caducadas, mientras que el personal de seguridad de la zona Uber dispondrá de un protocolo específico para detectar posibles irregularidades y requerir la intervención policial cuando sea necesario.
Otra de las actuaciones previstas pasa por impulsar que la Unidad de Trànsit de los Mossos d'Esquadra pueda acceder directamente a la base de datos que permite comprobar qué vehículos disponen de licencia urbana en vigor, una herramienta cuya implantación depende de la Direcció General de la Policia. También se realizarán controles sistemáticos de alcohol y drogas a conductores de taxi y VTC en las terminales T1 y T2, se garantizará la cobertura de las bajas del personal de apoyo en la T1 y se celebrarán reuniones de seguimiento cada quince días para evaluar la eficacia de las medidas y acordar nuevas actuaciones cuando sea necesario.
Durante la reunión, los Mossos d'Esquadra señalaron además que la futura implantación de la denominada "caja negra", prevista en la nueva regulación, será una herramienta relevante para reforzar el control del intrusismo, facilitar las inspecciones y perseguir la actividad irregular. Por su parte, Élite Taxi puso en valor el trabajo que realizan los agentes destinados en el aeropuerto y consideró que el refuerzo de efectivos contribuirá a mejorar la capacidad de respuesta frente al intrusismo.
No obstante, la organización mostró una valoración muy crítica con la gestión de AENA, al considerar que el origen del problema no puede atribuirse únicamente a los cuerpos policiales. Según sostiene Élite Taxi, el gestor aeroportuario ha permitido la consolidación de la actividad de plataformas como Uber dentro del aeropuerto, favoreciendo el crecimiento del intrusismo. Aunque valoró los compromisos adquiridos por los Mossos d'Esquadra, el colectivo advirtió de que, si las medidas no se traducen en resultados reales y la actividad irregular continúa con la misma impunidad, convocará movilizaciones./TAMBIÉN ES NOTICIA

