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Las tarifas urbanas de Valencia suben un 9%

Taxis en Valencia Depositphotos

La Conselleria de Infraestructuras y Transportes de la Generalitat Valenciana ha aprobado la actualización de las tarifas del taxi, que entrarán en vigor en 2026. Se trata de una revisión largamente esperada por el sector, ya que es la primera que se basa en la evolución del IPC desde el año 2014, situación que ha provocado una pérdida continuada del poder adquisitivo de los profesionales del taxi.

Este ajuste tarifario llega en un contexto marcado por el incremento sostenido de los costes operativos, el encarecimiento de la financiación y la presión inflacionaria acumulada en los últimos años. Desde el sector se considera una medida necesaria para aliviar, aunque solo de forma parcial, la situación económica de un servicio público esencial que ha visto deteriorarse su rentabilidad sin que las tarifas pudieran adaptarse a la realidad del mercado.

En el Área de Valencia, las tarifas urbanas experimentarán un incremento medio cercano al 9%. La bajada de bandera pasará a situarse en 2 euros en la Tarifa 1 y en 2,60 euros en la Tarifa 2. El precio del kilómetro recorrido se fijará en 1,36 euros para la Tarifa 1 y en 1,48 euros para la Tarifa 2, mientras que el coste por hora de servicio se elevará hasta los 24,98 euros en la Tarifa 1 y los 28,70 euros en la Tarifa 2. El servicio mínimo diurno quedará establecido en 4,95 euros y el mínimo nocturno en 7,20 euros.

En el caso de los servicios interurbanos, el aumento aprobado es más moderado, con una subida media en torno al 6%. El kilómetro recorrido se situará en 1,46 euros en la tarifa ordinaria y en 1,68 euros en la tarifa especial, mientras que el precio por hora de servicio alcanzará los 19 euros en la tarifa ordinaria y los 21,40 euros en la especial.

Desde las organizaciones representativas del taxi se subraya que esta actualización responde, en primer lugar, al hecho de que es la primera subida vinculada al IPC desde 2014, aunque advierten de que no permite recuperar completamente el poder adquisitivo perdido durante más de una década. Asimismo, recuerdan que, incluso con estas nuevas tarifas, el taxi de Valencia sigue situándose en niveles de precio inferiores a los de otras grandes ciudades españolas como Madrid, Barcelona o Sevilla.

Otro elemento clave en la aprobación de estas tarifas es su vinculación con el nuevo convenio colectivo del sector, aprobado el pasado mes de agosto. Dicho convenio ha corregido una situación anómala que se prolongaba desde hacía años, con salarios de conductores asalariados que habían quedado por debajo del Salario Mínimo Interprofesional, lo que ha supuesto un incremento significativo de los costes laborales que las nuevas tarifas solo compensan de forma parcial.

La Federación Sindical del Taxi ha realizado una valoración positiva pero prudente de la resolución. Destaca especialmente la mejora del texto final respecto al borrador inicial planteado por la Conselleria, tras las alegaciones presentadas conjuntamente con Gremial, y agradece la receptividad mostrada por la administración autonómica durante el proceso de negociación.

No obstante, el sector mantiene importantes preocupaciones estructurales. Una de las principales es la aplicación de la Ley de Desindexación, que consideran especialmente perjudicial al impedir que las tarifas reflejen el incremento real de los costes, sobre todo los asociados a la financiación y a la adquisición de vehículos. A ello se suma el malestar por la congelación prolongada de suplementos como los del aeropuerto, que llevan años sin actualizarse sin que exista, según denuncian, una justificación objetiva.

También genera inquietud la fecha de entrada en vigor de las nuevas tarifas. Si la aprobación definitiva se formaliza el 1 de enero, el margen para adaptar los taxímetros sería muy reducido, apenas una semana, lo que obligaría a programadores, instaladores e ITV a trabajar con plazos extremadamente ajustados.

Más allá de la actualización tarifaria, desde el sector se insiste en la necesidad de abordar una modernización profunda del sistema, que incluya avances en digitalización, gestión de flotas y modelos de servicio más flexibles. En este sentido, las asociaciones confían en el compromiso de la Conselleria de impulsar una nueva Orden tarifaria en 2026 que permita corregir las deficiencias actuales y dotar al taxi de un marco más sostenible y competitivo.