Los taxistas presentan menor riesgo de morir de alzhéimer, según un estudio
Un estudio poblacional publicado en la prestigiosa revista científica The BMJ ha revelado que los taxistas y los conductores de ambulancias se encuentran entre los profesionales con menor riesgo de mortalidad por enfermedad de alzhéimer. La investigación analizó certificados de defunción y concluyó que estas dos ocupaciones presentan los porcentajes ajustados más bajos de fallecimientos a causa de esta patología de entre los cientos de profesiones evaluadas.
El trabajo científico, centrado en analizar el impacto de la labor profesional en la salud neurológica, destaca que ambas ocupaciones comparten una característica fundamental: el ejercicio constante de la memoria espacial y el procesamiento de la navegación. Frente a otros puestos del sector transporte que siguen rutas fijas o predeterminadas, el desempeño diario del taxista exige una toma de decisiones constante y la resolución de trayectos complejos en tiempo real.
Tras aplicar los ajustes estadísticos pertinentes en función de la edad de la muerte, el sexo, la raza, el grupo étnico y el nivel educativo, los datos reflejaron que los conductores de ambulancias registraron un 0,91% de muertes por alzhéimer y los taxistas un 1,03%. Estas cifras contrastan de manera significativa con la media de la población general analizada en el estudio, situándose como los dos únicos colectivos profesionales en la cúspide de esta menor incidencia.
Los autores del estudio señalan que estos hallazgos abren la puerta a la hipótesis de que las tareas frecuentes de navegación y procesamiento espacial, características de la profesión del taxi, podrían estar asociadas con algún tipo de protección neurológica frente al alzhéimer. Esta línea de investigación entronca con estudios previos sobre cambios cerebrales —específicamente en el hipocampo— en conductores profesionales que requieren un alto dominio de la topografía urbana.
Comparativa con otros conductores profesionales
Como contrapartida y para comprobar si el patrón respondía exclusivamente a la movilidad o al esfuerzo de orientación, los investigadores analizaron otros perfiles del transporte con menores exigencias de navegación en vivo. Profesiones como los conductores de autobuses, los pilotos de aviación o los capitanes de barcos no mostraron esta misma reducción en la mortalidad por alzhéimer, lo que refuerza la singularidad de los resultados obtenidos en taxistas y ambulancias.
Desde el punto de vista metodológico, los investigadores advierten que se trata de un estudio observacional transversal basado en registros de mortalidad, por lo que no se puede establecer una relación directa de causa y efecto absoluta. No obstante, el gremio del taxi recibe con este análisis un espaldarazo científico que pone de relieve el valor cognitivo de una profesión donde el mapa, la orientación y la agilidad mental se trabajan de forma intensiva cada día./TAMBIÉN ES NOTICIA