Taxistas contra el cinturón obligatorio en el taxi: “Puede dificultar huir de una agresión”
La obligatoriedad de que los taxistas lleven puesto el cinturón de seguridad en áreas urbanas durante toda la jornada laboral a partir del 1 de octubre de 2026 ha provocado también la reacción de la Federación Española del Taxi (Fedetaxi), que rechaza de plano la medida aprobada por el Consejo de Ministros dentro de la reforma del Reglamento General de Circulación.
El presidente de Fedetaxi, Alberto de la Fuente Miñambres, ha asegurado en declaraciones a La Gaceta del Taxi que la organización está “lógicamente en contra” de esta decisión, al considerar que “pone al conductor de taxi en una situación de riesgo” al limitar su capacidad de reaccionar ante posibles agresiones. “Si hay que desabrochar el cinturón, puede incluso resultar más complicado abrir la puerta en una situación de emergencia o poder huir de la agresión”, advierte.
Miñambres sostiene además que la actividad diaria del taxista tiene particularidades que no se dan en otros sectores del transporte. En este sentido, recuerda que el profesional “sale en muchas ocasiones a recoger bultos o maletas, o a ayudar a personas con problemas de movilidad”, una dinámica que obliga a abrochar y desabrochar el cinturón de manera constante y que, a su juicio, puede generar distracciones y afectar a la seguridad vial, especialmente en entornos urbanos y calles estrechas.
Desde Fedetaxi también cuestionan la base técnica de la reforma. El dirigente reclama conocer los datos en los que se apoya la Dirección General de Tráfico y el Ministerio del Interior para justificar la supresión de la exención histórica. “Dónde están los datos aportados por la DGT, el Ministerio o las aseguradoras”, plantea Miñambres, quien considera necesario acreditar cuántos siniestros con víctimas o lesionados se han producido en taxi por no llevar cinturón en zonas urbanas.
A juicio del presidente de Fedetaxi, la ausencia de esa información impide entender el objetivo real de la medida. “Si no hay ningún dato que justifique que los siniestros con lesiones son superiores al resto, ¿qué es lo que se persigue?”, se pregunta, apuntando que “parece que se busca hacer más incómodo el puesto de trabajo del taxista”.
Ante este escenario, Miñambres avanza que la federación pondrá “todos los medios a su alcance, también los legales”, para intentar que se mantenga la exención del cinturón para los taxistas en zonas urbanas. Además, lamenta que ni la DGT ni el Ministerio les hayan comunicado previamente este cambio normativo y asegura que se han puesto en contacto con profesionales de toda España que también rechazan esta modificación./TAMBIÉN ES NOTICIA