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03/10/2020 - Gaceta del Taxi

69.547 licencias, 69.547 formas de trabajar un taxi


Cuando La Gaceta del Taxi comenzó su andadura en 1995, fecha de la que estamos celebrando este año el 25 aniversario, había en España 71.265 taxis, 1.718 más que en la última cifra proporcionada por el Instituto Nacional de Estadística, INE y que corresponde a 2019. De esas 69.547 licencias de taxi que hay en España, las hay con taxímetro, la mayoría, pero también sin taxímetro. No es la única diferencia entre los taxis españoles, ya que mientras unos trabajan en las grandes capitales, otros sobreviven como pueden en el entorno rural. Autónomos, empresas, conductores o estacionales son otras de las diferencias de un sector tan amplio como complejo. 

 

Una idiosincrasia que se hace patente también en la forma de trabajar en función, precisamente, de las características antes mencionadas. Y es que no es lo mismo trabajar en una ciudad como Madrid, Barcelona o Málaga, que hacerlo en Extremadura o Castilla-La Mancha, con un gran número de taxis rurales operando en municipios cada vez más pequeños.

 

Enclaves en los que los taxistas se han convertido en mucho más que meros conductores, siendo verdaderos nexos de unión entre los vecinos y tiendas, farmacias, centros de salud y las capitales de provincia donde realizar aquellas gestiones imposibles de hacer a día de hoy en una España rural cada vez más vacía.

 

Mientras que los taxistas de los pueblos sufren de la despoblación, los taxis de ciudad se enfrentan a nuevos retos. Desde la aparición de las grandes plataformas y aplicaciones para pedir vehículos de alquiler con conductor nada es igual. Más oferta para un pastel cada vez más diversificado gracias a la entrada de nuevos actores como son los vehículos de movilidad personal 

 

¿Cómo han afectado estas nuevas realidades al número de licencias en nuestro país?  Para eso podemos hacer un breve repaso, en cifras, por las estadísticas del INE, que guarda una serie histórica de los últimos 25 años que nos permiten conocer la evolución del taxi en cifras. Del total de licencias de taxi que hay en España, 8.157 son de licencias sin taxímetro, normalmente localizadas en poblaciones pequeñas y entornos rurales, y 61.390 con taxímetro. Decir que la mayoría de las licencias se encuentran concentradas en Madrid (15.974) y Catalunya (13.425) no es ninguna novedad, ni tampoco decir que esto es algo que no ha cambiado en los últimos 25 años. En 1.994, según datos del INE, la Comunidad de Madrid ya contaba con 16.123 licencias de taxi, ha perdido en 25 años un 0,93%, mientras que las licencias catalanas eran 13.696, casi un 2% más que ahora. Más evolución se ha vivido en las licencias sin taxímetro, principalmente por los numerosos cambios normativos que, en muchas ocasiones, han significado introducir este elemento básico del taxi en lugares donde no era habitual encontrarlo. Un salto tecnológico muy importante con el que se ha pretendido modernizar el sector, también en el entorno rural.

 

De ahí que si en 1994 Andalucía, Galicia y Catalunya lideraban el listado, en 2019, Catalunya bajaba dos puestos adelantada por Castilla y León y Castilla-La Mancha. Precisamente en esta última comunidad autónoma el 70% de las licencias son licencias rurales, unas 818, mientras que las licencias de entorno urbanos solo son 415. No es la única autonomía con más licencias sin taxímetro que con él. En Extremadura también hay más licencias sin taxímetro, 667, que con él, 300, (68%) mientras que en Asturias la cosa está más igualada, 729 frente a 720. 

 

Es evidente que con el paso de los años el número de taxis sin taxímetro se ha visto notablemente reducido en todas las comunidades autónomas. En totales, de los 18.647 taxis sin taxímetro que había en 1994 hemos pasado a 8.157. Más de 10.000 taxis que, en su mayoría, han añadido un taxímetro a su equipación, pasando de los 53.431 a los 61.390 actuales. Otros, lamentablemente, se han ido quedando en el camino, dadas las dificultades por salir adelante en un entorno cada vez más difícil y, como denuncian desde el propio sector, más asfixiado por parte de las administraciones públicas, a quienes les piden ayuda para mantener un servicio esencial para los pueblos. 

 

Las ciudades también tienen sus propias diferencias. No hay más que ver las que lideran los primeros puesto. El taxi en Madrid, que por motivos obvios, lidera el ranking nacional de licencias, “vive” de carreras muy variadas. Por un lado, ferias y grandes acontecimientos, como conciertos, festivales…También las reuniones laborales mueven a muchas personas en taxi y, como en muchas otras capitales, el turismo es fundamental para el sector. Sucede también en Barcelona, donde el taxi vive de forma muy similar al taxi madrileño, si bien hay que añadir el puerto como elemento diferenciador que sí coincide con la siguiente ciudad en la lista, Valencia. Sevilla y Málaga completan este top five donde vemos que se repiten las mismas características: ciudades en las que además de grandes empresas y multinacionales, se mueve mucho turismo, y tienen una importante oferta de ocio tanto diurno como nocturno.

 

En otras ciudades fuertemente marcadas por el turismo, como es Ibiza, existe la fórmula de licencias estacionales que permite adaptar la oferta a una mayor demanda puntual y que normalmente son explotadas por conductores. Y es que los asalariados son otra parte importante del sector del taxi, especialmente en aquellas ciudades, como Madrid, donde suelen ocuparse de las noches. Una franja horaria en la que antes de la pandemia la demanda siempre solía superar a la oferta. 

 

 

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