La mejor información sobre el mundo del TAXI


29/07/2019 - Gaceta del Taxi

“Estamos sufriendo la peor crisis de falta de conductores”


Menos alumnos, menos exámenes y más coches parados. Estas son algunas de las consecuencias de la falta de conductores que está padeciendo el taxi de Madrid. La llegada de las aplicaciones de VTCs y la ausencia de requisitos para poder conducir un “coche negro” han provocado que muchos posibles aspirantes hayan optado por ellos en vez de por el taxi. Al menos es una de las causas que baraja Héctor García, director de la academia eCartilla, que cree que muchos de ellos se van seducidos por una realidad que, asegura, no existe. “En el taxi se trabaja mejor”.

 

En su opinión sería necesario que toda persona que quiera hacer servicios de transporte urbano en un vehículo turismo en Madrid tenga los mismos requisitos. “No hay miedo a competir”, aunque, insiste García “siempre y cuando se haga en igualdad de condiciones”

 

Gaceta del Taxi.- Antes de iniciar la entrevista, hasta tres personas le han preguntado si había nuevos conductores disponibles. ¿Qué está pasando?

Héctor García.-  Es un conglomerado de situaciones, no se puede achacar a una sola causa. La principal es que hay otras ofertas de transporte que no requieren ningún requisito, aunque sus condiciones laborales son peores que las del taxi. Por otro lado, hay una traba muy importante que impide a muchas personas entrar en el sector, que es la necesidad de contar con los estudios básicos, ya sea EGB, certificado estudios básicos, ESO… En España no es especialmente complicado conseguirlo, pero puede serlo en otros países, incluso países europeos. Es necesario hacer, si se precisa, una traducción jurada, apostilla de La Haya y presentarlo a homologación que tarda, como mínimo, 4 meses. 

 

Tú no puedes plantearle a un alumno que aunque le garantice un trabajo, tarde 6 meses en poder optar a él. Porque, ¿de qué come en ese tiempo? Para eso, se van al coche negro, que aunque pagan menos y las condiciones son peores, empiezan ya a trabajar. Sin duda estamos sufriendo la peor crisis de falta de conductores en el sector. No tengo cifras exactas, pero son muchos los coches que están parados por falta de que alguien los conduzca.

 

G.T.- Además de los coches parados, ¿qué otras consecuencias provoca la ausencia de conductores? 

H.G.- Lo normal es que un taxista, cuando se jubila, venda su licencia. Pero si se reduce el número de demandantes, esto atenta directamente contra el patrimonio de los taxistas. Un taxista que haya trabajado toda su vida y que esté jubilándose hoy, malvende su licencia. Si tú no tienes conductor, no pienses que esto no te afecta, porque tu licencia vale muchísimo menos de lo que debería. 

 

Por otro lado, si hay alguien que tiene la cartilla y que tiene el trabajo asegurado, se puede permitir el lujo de hacer lo que le dé la gana. Y en un momento en el que todo el sector apuesta y lucha por ofrecer un servicio de calidad, una persona que no vaya acorde con el sentir generalizado puede permanecer en el gremio porque sabe que no tienen alternativa. Esto lleva a muchos titulares a tragar con cualquier cosa y atenta contra la calidad del servicio. También hay algunos conductores, e insisto que no son todos, que fuerzan a los titulares a abandonar las radioemisoras tradicionales e irse a las nuevas aplicaciones. En este caso también hay que mencionar la pérdida de conciencia grupal, ya que para muchos se trata de un trabajo temporal, un paréntesis en sus vida laboral. Esto provoca falta de vínculos y afectos con las estructuras gremiales tradicionales.

 

G.T.- En su opinión, ¿cómo se podría reconducir la situación?

 

H.G.- Nuestra opinión como formadores es ambiciosa, ya que proponemos una cartilla transversal. Pedimos que todos tengan idénticos requisitos y que toda persona que quiera hacer servicios de transporte urbano en un vehículo turismo en Madrid tenga los mismos requisitos. Idéntica competencia, idénticos requisitos. Es decir, que se les pidan los estudios, certificado médico, antigüedad del carné y la superación de unos conocimientos elementales de la ciudad, quitando la prueba de tarifas. Y cuando alguien haya acreditado todo esto, que decida si prefiere trabajar en un coche blanco o en un coche negro. No solo por competencia, también por garantía al usuario. 

 

En caso de no poderse llevar a cabo esta equiparación de requisitos, se podría optar por suprimir la necesidad de tener el título de la ESO o equivalente, modificando el artículo 28 de la Ordenanza del Taxi. También se podría sustituir por una prueba de cultura general o que pongan una homologación automática. Pero lo ideal sería lo primero, que se equiparen los requisitos. 

 

 

PUEDES LEER LA ENTREVISTA COMPLETA EN NUESTRO NÚMERO DE JULIO